La morosidad sigue costando dinero a las pymes cada año. En concreto, en el cuarto trimestre de 2025, la cifra se elevaba a 1.957 millones de euros, que baja con respecto al mismo periodo del año anterior, pero sigue azotando fuertemente a las empresas de menor tamaño, según los datos publicados en el último Observatorio de la Morosidad de Cepyme.