La financiación bancaria sigue siendo la fuente principal para alrededor del 70% de las pequeñas empresas españolas, pero conocer y utilizar otras alternativas disponibles no solo diversifica el riesgo, sino que también mejora la posición negociadora frente a los bancos. Las sociedades de garantía aportan aval a la pyme y permiten conseguir crédito bancario con mejores condiciones para empresas que no tienen garantías reales suficientes.